domingo, 14 de octubre de 2007

Secretos del Kamasutra

El Kama Sutra es un antiguo texto hindú que trata sobre el comportamiento sexual del hombre. Considerado como el trabajo básico sobre el amor en la literatura sánscrita. Fue escrito por Vatsyayana. El título completo es Vātsyāyana Kāma-sūtra ('Los aforismos sobre la sexualidad, de Vatsyayana'). Cronológicamente se sitúa al autor entre el primer siglo y el sexto, probablemente durante el periodo Gupta.

Durante los años, diversas versiones han sido publicadas. Originalmente, cualquiera de las versiones con ilustraciones ya sean éstas en contexto o en portada, fueron dibujadas a mano; en la actualidad se encuentran versiones con ilustraciones fotográficas.

Vatsyayana creía que había 8 maneras básicas de hacer el amor, y 8 posiciones principales. El Kama Sutra tiene un total de 64 "artes", nombre que da el autor a la combinación de una manera de hacer el amor con una posición. El capítulo que enumera las múltiples artes es el más conocido, y es un error muy común confundir éste con el Kama Sutra cuando en realidad es sólo una parte de él.

Kama Sutra define el sexo como una "unión divina". Vatsyayana creía que el sexo por sí mismo no era algo malo, pero practicarlo de manera frívola sí era pecaminoso. El Kama Sutra ha ayudado a muchas personas a disfrutar del arte del sexo a un nivel más profundo y puede considerarse como una guía técnica para el disfrute sexual, así como un esbozo de las prácticas sexuales en la India durante esa época.

La traducción al inglés más famosa es la de Sir Richard Francis Burton que data de 1883. Otra traducción importante es la de Indra Shina, realizada en los años setenta del siglo XX.


A continuación, algunas posiciones del Kamasutra mas populares y originales:

El molino de viento
Postura en movimiento, en la que la mujer gira alrededor de su compañero, utilizando el pene como eje central.

Primero: La mujer está en cuclillas o de rodillas sobre su compañero. La estimulación puede comenzar con un movimiento de vaivén vertical sobre la verga.

Segundo: La mujer bascula ambas piernas a la derecha del torso de su compañero y comienza los movimientos giratorios.

Tercero: La mujer está ahora de espaldas a su compañero; desde está posición puede continuar la estimulación vertical inclinándose hacia adelante para modificar el ángulo de penetración. Continuará con los movimientos rotatorios, hasta terminar sentada en frente de su compañero.

Ventajas
Postura divertida y original, que permite experimentar con nuevas sensaciones, al mismo tiempo que se continua con la penetración.
Recomendada en el amor tántrico.

Inconvenientes
El pene puede salirse fácilmente entre las etapas segunda y tercera.



Rueda giratoria
Esta postura se realiza en tres tiempos. El hombre gira lentamente alrededor de su compañera, utilizando la verga como eje central. El ciclo se puede repetir varias veces. Acorde con los principios de la sexualidad tántrica.

Primer tiempo : la pareja está acostada en la postura clásica del misionero, el hombre está entre las piernas de la mujer y la penetra.
Segundo tiempo : El hombre desliza sucesivamente su pierna izquierda y luego la derecha por encima de la pierna derecha de su compañera, sirviéndose del pene para pivotar alrededor de la mujer.
Tercer tiempo : El hombre realiza una media vuelta completa y coloca sus piernas a ambos lados de los hombros de su compañera. Puede descansar un momento y aprovechar para besar los pies de la mujer, luego continua el ciclo hasta terminar en la posición inicial.

Ventajas
Postura divertida y original, que ofrece una gran variedad de sensaciones.
Postura recomendada en el amor tántrico.

Inconvenientes
Estimulación superficial.
Los principiantes tendrán problemas para mantener el pene en su lugar.



Unión del mono
Se parte de una posición en la que la mujer está a horcajadas sobre el hombre. La mujer bascula progresivamente hacia atrás, de tal forma que su espalda toca el pecho del hombre.

Variante :
Resulta más cómodo si la mujer extiende sus piernas en la misma dirección que las del hombre.

Ventajas
Postura original, recomendada en el amor tántrico.
Contacto máximo entre los dos amantes.
El hombre tiene las manos libres para acariciar los senos y el clítoris de su compañera.

Inconvenientes
Esta postura no se recomienda a las mujeres con problemas de espalda.
Limitación de la amplitud de movimientos.



Postura del Yin y el Yang
El hombre se pone de cuclillas sobre una superficie sólida y estable; la mujer se sienta en las rodillas de su compañero, de cara a él. Para una mayor estabilidad, el hombre puede apoyar la espalda contra la esquina de la cama o algún otro soporte vertical.

Ventajas
Postura original y divertida.

Inconvenientes
Difícil de mantener la estabilidad. El hombre debe ser lo suficientemente fuerte y con un buen sentido del equilibrio



Unión de la abeja
La mujer se sienta sobre el pene de su compañero, que también está sentado y con las piernas estiradas hacia delante; de tal forma que la mujer puede ir y venir verticalmente, apoyándose en manos y piernas. El hombre acompaña el movimiento levantándola por el trasero o los muslos.

Ventajas
La mujer mantiene un control total que le permite sentirse más confiada y encontrar los momentos idóneos para maximizar su placer.
El hombre tiene las manos libres para dar a su compañera todavía más placer, acariciándole senos, nalgas o clítoris.
Con esta postura se consigue una buena estimulación del punto G.

Inconvenientes
El ángulo de penetración puede resultar incómodo para el hombre, e incluso doloroso si el penwse dobla.



Postura de la balanza
El hombre se sienta al borde de la cama o en una silla. Su compañera le da la espalda antes de sentarse sobre sus muslos. Una vez introducido el pene, la mujer puede inclinarse hacia adelante para alcanzar una posición de equilibrio y balancearse a lo largo del pene. Para una mayor estabilidad, la mujer se apoyará en las rodillas del hombre, que la sujetará por los senos.

Ventajas
Esta postura permite una penetración bastante profunda y una buena amplitud de los movimientos verticales.
El hombre puede acariciar fácilmente los senos y el clítoris de su compañera para ayudarla a alcanzar el orgasmo.

Inconvenientes
Se trata de una postura de equilibrio, difícil de controlar.




Postura del jinete
El hombre se acuesta bocarriba, mientras que su compañera se arrodilla por encima de él, rodeando las piernas del hombre con las suyas. La mujer controla la amplitud de los movimientos, tanto verticales como horizontales, para aumentar las sensaciones en el clítoris y las paredes vaginales o para que el hombre pueda alcanzar el orgasmo más rápidamente.

Ventajas
La mujer se encuentra más libre y activa: escoje el ritmo, la velocidad y el tipo de movimiento.
El hombre adopta una actitud pasiva, lo que le permite concentrarse en las sensaciones placenteras, al mismo tiempo que acaricia la espalda de su compañera.

Inconvenientes
No es una postura muy original, por lo que tras varios minutos de estimulación, es conveniente pasar a otra cosa.

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